
Fuente: Madrid.org
La vuelta al cole trae consigo la vuelta de algunos inquilinos no deseados de las cabezas de los peques. Esto suele provocar la alarma y la molestia en los padres y madres y, en ocasiones, la práctica de medidas de control inadecuadas que pueden empeorar la situación.
Es importante resaltar que el piojo de la cabeza afecta a todos los estratos sociales por igual, que aparece en todas las épocas del año (aunque los “brotes” son más frecuentes al comienzo del curso escolar, por el factor agregación en un espacio común) y que, aunque su incidencia parece ser mayor en los últimos años (lo que podría tener que ver con la resistencia del parásito al tratamiento por prácticas inadecuadas), los diferentes estudios al respecto sitúan su prevalencia entre el 4,9% y el 14% de la población escolar.
"Nunca hay que avergonzarse si se sufre de piojos, lo importante es tomar medidas”
Epidemia de piojos. ¿Un problema nuevo o un recuerdo
de tiempos pasados?
La pediculosis ha sido una constante en las escuelas desde siempre, ya que la agregación de niños en un espacio circunscrito facilita la propagación del parásito. Aunque en el pasado se asociaba a una deficiente higiene personal y a las condiciones de pobreza, es un problema que afecta por igual a todo tipo de poblaciones, sin diferenciar estratos sociales ni condiciones higiénicas (el champú normal ni previene y actúa contra el piojo). Sí es cierto que se tiene la sensación de que es un problema emergente, en gran medida provocada por las posibles resistencias al tratamiento desarrollada por el pediculus humanus capitis, que tiene que ver con la utilización inadecuada de lociones, colonias y otras formas de tratamiento.
Aquí os ponemos unos enlaces donde podéis recabar más información.
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